domingo, 9 de marzo de 2008

Vida sobre brillo seco.

Porque no quiero extrañarte tanto, y cada canción te recuerda.
Porque te encuentro en cada rincón de mi largo día.
Porque logras que mi cuerpo vibre al pensarte.
Porque cada cajón guarda tus ironías y cada papel conserva tu letra.
Porque aunque logré cambiar mi lugar, seguís delante de mis ojos.
Porque necesito ese último abrazo y no puedo tocarte.
Porque me conformaría sintiendo tu mano sobre mi mejilla.
Porque deseo que seques la lágrima que genera tu ausencia.
Porque necesito que me digas que me estás escuchando lo que trato de decirte.
Porque tus delirios son tan fuertes como los míos.
Porque no se cómo olvidarme de tus consejos.
Porque quiero tu bronca para sentirme fuerte.
Porque nuestras palabras marcaron pocas declaraciones y mucho miedo.
Porque no consigo olvidarme de tus dulces y tajantes palabras.
Porque mis días son inútiles y no logro seguir sin estar pendiente de tus pasos.
Porque quiero saber como estás y no se cómo llamar tu atención y que aparezcas.
Porque ya no hay nada que no sepas y mi silencio busca que me entiendas.
Porque pensé que te irías rápido de mi vida y nadie consigue mi risa como vos lo hacías.
Porque te busco por las calles y no recuerdo tu hasta luego.
Porque nunca me prometiste nada y tus ojos me dijeron lo que yo quería saber aunque tu indiferencia contradiga mi deseo.
Porque ya no se como hacer para seguir sin verte…
Porque te abrazo en mis sueños y es tan intenso lo que vivo que cuando despierto sufro el no volver a dormirme.