martes, 25 de marzo de 2008

El hombrecito del saco a cuadros

Ojos tristes que se pierden en el infinito, mirada atenta en aquel pensamiento pasajero.
Desatento al deber y atento a lo importante, un distraído detallista.
Que misterioso parece... de humor cambiante y de opiniones algo contradictorias.
Cuerpo de hombre con alma de niño. Con expresiones cortas y palabras rápidas que denotan afecto.
De risa cómplice en momentos poco esperados. Cuantas cosas imagina su cabeza...
Sus frases divulgan seguridad y sabiduría. Se esfuerza día a día por querer demostrarlo.
Nunca muestra su prisa, pero apura su paso. Quien lo estará corriendo?
Pareciera que este hombrecito no quiere que nadie sepa su destino.
Incógnita en su hablar y doble sentido en sus oraciones.
Luchando por su justicia, demuestra sus oposiciones.
Que querrán decir sus millones de miradas? Cuantos viajes sin regreso...
Mi humilde descripción deja a su libre imaginación, cual es la identidad de este misterioso hombrecito.

Observando lo seguro

A mí alrededor mucha madera, mucha, demasiada…Hoy se ven pocas cosas similares, pocos refugios antiguos hemos conservado.
Adultos con cuerpos de niños, entregan una imagen a cambio de nuestra miseria.
La adolescente de pelo alisado, comienza su diaria función con su maquillaje en la mano.
El niño de impecable traje, seca con su descartable el sudor del agotador día que lo espera.
De a ratos se los escucha gritar a ellos, los que saben qué estamos necesitando y lo entregan a un precio nunca visto.
Señores que duermen de pie, tomados del techo, un techo que poco deja sostener por el intenso y continúo moviendo.
Señoras que sostienen con su maño sus ocupados vientres, no han podido conseguir un lugar algo seguro.
Una muñeca se eleva, él mira su brillante reloj e infla sus cachetes, los parlantes anuncian una nueva demora.
Ruido, mucho ruido no deja concentrar a la solitaria muchacha que observa en un cauteloso silencio, aunque aún así su mano de desliza rápidamente en un papel arrugado.
La joven saluda al muchacho que sostiene muy fuerte su celular, sólo uno de ellos queda.
Un niño llora la aburrida espera.
Empujones y apretujones anuncian un día igual a cualquier jueves, mucha adrenalina corre entre la masa.
Él la mira a ella, y ella nunca ha percibido su mirada. El muchacho corrige la arruga de su frente y sujeta con firmeza el ramo de jazmines que aún sigo degustando.
Todo queda inmóvil, ya debo bajar. Voy en busca de esa mirada que estoy segura algo quería decirme. ¿Porque no ha podido? Mucho miedo ha disfrazado su coraje.
Nunca podré confundir esa mirada, nunca…

domingo, 23 de marzo de 2008

Ángeles en el camino.

Peligroso es tropezar con algo positivo cuando todo es tan oscuro, un día puede convertirse en un año si no se halla al menos un brillo para poder disfrutar de pequeños instantes.
El camino era rocoso, parecía estar desierto, sólo caminaba con mi interior sin darme cuenta que alguien me observaba y cuidaba mis inclinaciones.
Muchos quisieron hacerme sentir que me acompañaban, pero frente a mis pupilas, nadie, sólo sombras que desmenuzaban el pasado y entristecían mi nueva pisada.
Cuando logré elevar mi cabeza, creí escuchar voces, mis oídos estaban obstruidos, pero aún así mis ojos trataron de leer sus labios. Los días siguieron pasando como agua que se escurre sin intención de ser recogida.
Y aprendiendo a seguir sin motivos, un día pude verlos, un día los sentí conmigo y supieron darle a mis horas ese brillo que ansiaban. Convirtieron en algo asombroso esos días que nadie se atreve a compartir con el otro, estuvieron ahí para callar, acompañaron mi risa cuando lograron que asomara, secaron con dulzura cada una de mis lágrimas y supieron decir las palabras justas en el momento que más lo necesitaba.
Sin dudar que se tratara de ángeles, me resigne a perderlos, traté de congelar cada momento e intente dormir, definitivamente no estarían al amanecer. Pero para mi sorpresa, cuando el sol nuevamente asomó tímidamente su calor, ahí estaban de nuevo. Parpadeo tras parpadeo la imagen seguía intacta, y así siguieron mis días, los cuales no puedo definirlos como un eterno sueño porque nada tendría mucho sentido. Sentirlos tan cerca y verlos día a día alimenta mi alma. Y definitivamente si esto es sólo un sueño, prefiero quedarme en él, porque no estoy dispuesta a perderlos.
--------Cuando intento contarles a ustedes lo importante que son en mi vida, todas las palabras se convierten en una gota en medio del océano. Simplemente GRACIAS, y si me permiten un último pedido: no me abandonen. Los quiero Mucho.--------

miércoles, 19 de marzo de 2008

El tiempo escurridizo


Una perfecta tormenta puede deleitarse en soledad, en el más profundo silencio reflexivo y a la vez fatigado de anhelar paisajes soñados.
Agua danzando al compás de cada parpadeo y relámpagos desnudando la más deliciosa oscuridad.
Todo se contamina con agraciadas cortinas movedizas que limpian miserias y alimentan el barro que brota con admirable impunidad.
La luna permanece oculta como ignorando tal evento y sacude a las estrellas, que muy sarcásticas le susurran al sol, la canción de cuna más dulce y armoniosa que pudieron retener.
Y una vez más ese tren que se lleva cada minuto e intenta fragmentar las sabrosas gotas.
Todo se deshace y la noche se escurre entre los delgados dedos. Un ruido parece no alterar la velocidad del pensamiento.
Se ablandan las pisadas y todo parece cobrar suavidad, el pasado raso abruma el futuro efímero y poco deseado.
El viento parece purificarlo todo y el letargo aparece hasta la próxima tormenta, hasta ese próximo paisaje soñado.

domingo, 16 de marzo de 2008

El verdadero cielo.


Ese día la esperanza se apoderó del miedo, ese día creí que lo irrecuperable podía reconstruirse con inútiles palabras, pude abrir los ojos e imaginé una estrella, creí ver su brillo y me arriesgue a conservarlo en mi pupila. Una marca puede ser letal pero aun más una molesta cicatriz.
Con el alma quebrada y tratando de quitarle el afecto a ese significado artificial, decidí cambiar mi camino y dejar de soñar. Cerré los ojos y me dejé caer por lugares que ya ni recuerdo. Años pasaron en dos meses, y esa hermosa tarde mis ojos menguaron para ver aquel oasis, corrí como quien no quiere perder eso tan deseado y sentí alcanzarlo, me pareció estar bien cerca, mis ojos pudieron abrirse y una leve sonrisa iluminó mi rostro. Percibí una luz y la curiosidad me inundó. Estiré mi mano y las sentí tan cerca que hasta creo haberlas tocado, se sentían suaves y armoniosas, cuidando de mi pasado e iluminando mi futuro, estoy segura de haber sentido eso…
Desperté algunas horas después en un extraño lugar, todos tenían ideas y deseos distintos, todos ansiaban ese esperado momento.
Ahí estaba él, yo necesitaba su compañía, y aunque interiormente estaba sola como desde hacia tiempo, su presencia me dio seguridad y me brindó confianza. El paso era importe, mi cicatriz dejaría de existir.
Y el momento llegó. Y esa cicatriz comenzó a sangrar, el corazón se desintegro, y… mi alma, ya ni recuerdo que ocurrió con ella…
Minutos después, mi cicatriz desapareció, sentí un fuerte abrazo y tres estrellas con luz propia comenzaron a iluminar mi nuevo camino.
Hoy tengo tres razones que me ayudan a ser, hoy mis tres estrellas no me dejarán perder.

jueves, 13 de marzo de 2008

Sólo si quieres...

Extraña sensación espontánea que brota desde los pies y se siente desde lo más profundo del estomago, misterioso estado que cualquiera elige pero pocos disfrutamos.
Son instantes que olvidamos fácilmente, y que nos alejan de momentos tristes, y a su vez, únicos segundos para recordar de un largo día, de aquello tan cotidiano.
La cara se desforma y el otro parece contagiar el gesto, los ojos se achinan y la nariz se achica.
Cuando esta sensación nos inunda, las lágrimas salen sin necesidad por momentos, y eso exagera nuestro estado y la respuesta del otro.
Distancia corta que pocos logramos hacia nuestro contrincante. Muchas veces por alegría y otras con la más sabrosa ironía.
Cuando logramos que sea sutil y lenta, demostramos cordialidad y otras veces, delatamos el encantamiento que genera el instante.
Y si logramos que sea desde el alma el otro puede encandilarse con el brillo que se desprende.
Una forma y una ironía a la vida, una opción para dejar la soledad y la tristeza. Está sólo en nuestro cuerpo, guardada en el interior sólo para los mejores, aunque sean pocos los que la merecen.



Alto

Es tiempo de siembra y la tierra vacía a los ojos, augura una larga espera.
Mirar al frente es pensar en una despedida que nadie está dispuesto a enfrentar.
La silla vacía grita aquellos sueños que se van guardados en ese morral.
La alegría de aquella partida está bien lejos de ser felizmente disfrutada.
Cómo podrá disfrutar de lo que aprendió que era lindo?
Cómo le podrá pedir amor al viento?
Los recuerdo se guardarán en aquel oscuro cajón que nadie va a volver a abrir, porque hasta los más valientes le temen a las lagrimas.
Qué cobarde parece el fuerte a la desolación. Nadie se atreve a decir adiós.
El holograma está mostrando las letras de agradecimientos y a la vez sus coloridas rayas, esas rayas que sólo puede ver el que despide.
Qué horizonte tan difuso quiere visualizar?
Qué avión quiso alcanzar?
Allí se queda con su cabeza gacha y sus deseos guardados en lo más profundo de su alma.
Alguien le ha contado el final equivocado?
Sus dedos marcarán distintos números que llenarán las mismas cuentas vacías.
La vida seguirá siendo la misma pero a la vez una muy distinta. La misma que vive en su más profundo silencio y dolor.
Levantando la maldita bandera blanca su resignación sigue pidiendo amor.
Sólo podrá vivir otra vida lejos de aquella despedida.
Cuántos sueños enterrados en aquel lugar...
Cuánta felicidad se ha dormido en esa carta de confesión.
Esperando que sus días le cuenten otra verdad, sigue llegando al mismo lugar donde creyó que allí encontró su felicidad.

Melancolía

…y definitivamente he titulado a las 3 a.m. la hora de melancolía, sentada en el piso de mi balcón, con mi espalda quebrada de dolor y responsabilidad, un cigarro barato en mi mano y negando su pitada, maldigo el momento que me toca vivir, maldigo el momento que elegí vivir…a lo lejos puedo visualizar algunas luces, corazones parpadeando que alertan a los aviones, o quien sabe…
El tren es el único que quiebra el asombroso silencio de la noche, aunque nunca ha logrado quebrar mi noche silenciosa, mis noches me llevan una y otra vez a mis sueños, sueños a los que no quiero renunciar, porque siguen siendo el motor de mis pasos, ellos son los que me dan la razón de mi despertar y la fortaleza para continuar.
Ventanitas con tenue luz que delatan algún melancólico, alguien que ha olvidado apagar su luz, alguien que le teme a la oscuridad, que tontería!
Las copas de los árboles no me dejan ver las veredas, que podría encontrar a esta hora? mucha oscuridad y tristeza por las calles.
Ya no pasan los pájaros que alguna vez perseguí con mis ojos, ya no se ve el sol que quema mis pupilas...
Y como rogándole al cielo, ilusiono que te encuentro, que tus ojos me hablan el idioma que sólo yo entiendo, que me piden amor, ese amor que alguna vez confundí, ese amor que inventé y viví con euforia. Descubrí que dos semanas pueden ser una vida, y eso me lo enseñaron tus ojos, los que hablan el mismo idioma que los míos.
El tiempo pasa muy rápido pero cuando se está tan solo pareciera un reloj de arena húmedo, algo inmóvil que no deja de taladrar el pensamiento.
Y ahí veo la luna tan lejos como siempre la sentí, una luna que nunca me prometió una noche diferente.
Las estrellas con su brillante luz, incomparables a cualquier creación majestuosa, una vez más son las únicas que pueden hacerme volver a dormir, siempre esperando que aparezcas en alguna de todas mis noches silenciosas, para abrazarme y sentir que nos hemos encontrado...

A pedido del protagonista.

Ha llegado la hora que fracciona el infierno en dos largos días. Cruzando las puertas de un hermético vidrio finamente decorado, mucho cemento, aire repleto de almas ficticias, egoístas y sumamente independientes, cada una de ellas vive su día y viaja por sus propios medios en cada uno de sus mundos. Todos corren como si el día terminara en ese mismo instante, sin darse cuenta que el sol está en su joven momento.
Respiran un intenso aire viciado que rápidamente consigue que tengan ganas de volver a encerrarse, sin importarles cual sea ese sitio. La libertad la perciben adentro y no afuera.
Ella impaciente, disfrazada de rojo alerta, cruza con libertad cualquier calle y avenida que se le antepone.
Él muchas veces la sigue, otras veces la frena, otras la guía, otras la escucha con compasión y bronca, otras sin entender y sin poder responder, pero todas las veces la acompaña con el mismo fin… mantener su calma, y brindarle paz con sus palabras siempre tan acertadas.
Y eligiendo rápidamente el lugar que consiga hacerlos llegar al último día laboral, atraviesan un nuevo vidriado. Eligen esa mesa que permita un espacio tranquilo y solitario. No dejan de perseguir al reloj que impacientemente les informa que deben correr.
Con ánimo de quien desea empezar un día exitoso, corren esquivando a la alocada masa, de la cual ellos muchas veces son parte, y otras, convierten su mundo en algo individual, demasiado particular. Y ahí están, una vez más, esas puertas frías, que ya se han convertido en acero, que imponen temor al cuerpo y a la mente.
Escalón por escalón se dirigen al segundo día. Desde el cemento ya pueden oírse los lamentos.
Ese día comienza, ruido, números, ruido, corridas, ruido, peleas, ruido, música, ruido, fastidio, ruido, cansancio, ruido, consejos, ruido, independencia, ruido, llamados, ruido, bronca, ruido, deseos y pocas cosas... poco... muy poco los espera... la ficción diaria.
Saludo cordial y fuerza mutua. Algo de eso infieren y también esperan. Afortunadamente están a punto de encontrarse con la realidad, esa que desesperadamente ansían desde el momento en que cruzaron el maldito vidriado que se convertirá en su fuente de deseos.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Deseos


Te seguiré hasta que mis pies se cansen. Intentaré llegar al final de tu libro aunque mis ojos se esfuercen por entenderte.
Gritaré hasta que mi voz alcance tu universo, acercando a él mis lamentos, y tus oídos crean escuchar un susurro.
Trataré de atar esos pequeños detalles que me hacen pensarte al diván de mis sueños, aunque se encuentren cansados de mi realidad.
Ignoraré cada espalda entumecida que me muestres y seguiré danzando al ritmo de tus palabras y de tus movimientos.
Guardaré cada sonrisa que te has llevado y cada lágrima se convertirá en un río de esperanzas.
Caminaré lento y apuraré mi paso cuando crea que ya no puedo alcanzarte.
Esperaré tus sentimientos al costado de mi mirada, para luego devolverte los míos con los ojos abiertos.

-----Principito, hoy tengo los ojos bien abiertos, hoy puedo gritar cuanto te quiero 31/1/09-----

martes, 11 de marzo de 2008

Altazor o el viaje en paracaídas (Canto II)


CANTO III

Mujer el mundo está amueblado por tus ojos
Se hace más alto el cielo en tu presencia
La tierra se prolonga de rosa en rosa
Y el aire se prolonga de paloma en paloma

Al irte dejas una estrella en tu sitio

Dejas caer tus luces como el barco que pasa
Mientras te sigue mi canto embrujado
Como una serpiente fiel y melancólica
Y tú vuelves la cabeza detrás de algún astro

¿Qué combate se libra en el espacio?

Esas lanzas de luz entre planetas
Reflejo de armaduras despiadadas
¿Qué estrella sanguinaria no quiere ceder el paso?
En dónde estás triste noctámbula
Dadora de infinito

Que pasea en el bosque de los sueños

Heme aquí perdido entre mares desiertos
Solo como la pluma que se cae de un pájaro en la noche
Heme aquí en una torre de frío
Abrigado del recuerdo de tus labios marítimos

Del recuerdo de tus complacencias y de tu cabellera
Luminosa y desatada como los ríos de montaña
¿Irías a ser ciega que Dios te dio esas manos?
Te pregunto otra vez

El arco de tus cejas tendido para las armas de los ojos

En la ofensiva alada vencedora segura con orgullos de flor
Te hablan por mí las piedras aporreadas
Te hablan por mí las olas de pájaros sin cielo
Te habla por mí el color de los paisajes sin viento
Te habla por mí el rebaño de ovejas taciturnas

Dormido en tu memoria
Te habla por mí el arroyo descubierto
La yerba sobreviviente atada a la aventura
Aventura de luz y sangre de horizonte
Sin más abrigo que una flor que se apaga

Si hay un poco de viento

Las llanuras se pierden bajo tu gracia frágil
Se pierde el mundo bajo tu andar visible
Pues todo es artificio cuando tú te presentas
Con tu luz peligrosa

Inocente armonía sin fatiga ni olvido
Elemento de lágrima que rueda hacia adentro
Construido de miedo altivo y de silencio

Haces dudar al tiempo
Y al cielo con instintos de infinito

Lejos de ti todo es mortal
Lanzas la agonía por la tierra humillada de noches
Sólo lo que piensa en ti tiene sabor a eternidad

He aquí tu estrella que pasa
Con tu respiración de fatigas lejanas

Con tus gestos y tu modo de andar
Con el espacio magnetizado que te saluda
Que nos separa con leguas de noche

Sin embargo te advierto que estamos cosidos
A la misma estrella

Estamos cosidos por la misma música tendida
De uno a otro
Por la misma sombra gigante agitada como árbol
Seamos ese pedazo de cielo
Ese trozo en que pasa la aventura misteriosa

La aventura del planeta que estalla en pétalos de sueño

En vano tratarías de evadirte de mi voz
Y de saltar los muros de mis alabanzas
Estamos cosidos por la misma estrella
Estás atada al ruiseñor de las lunas

Que tiene un ritual sagrado en la garganta

Qué me importan los signos de la noche
Y la raíz y el eco funerario que tengan en mi pecho
Qué me importa el enigma luminoso
Los emblemas que alumbran el azar

Y esas islas que viajan por el caos sin destino a mis ojos
Qué me importa ese miedo de flor en el vacío
Qué me importa el nombre de la nada
El nombre del desierto infinito
O de la voluntad o del azar que representan

Y si en ese desierto cada estrella es un deseo de oasis
O banderas de presagio y de muerte

Tengo una atmósfera propia en tu aliento
La fabulosa seguridad de tu mirada con sus constelaciones íntimas
Con su propio lenguaje de semilla

Tu frente luminosa como un anillo de Dios
Más firme que todo en la flora del cielo
Sin torbellinos de universo que se encabrita
Como un caballo a causa de su sombra en el aire

Te pregunto otra vez

¿Irías a ser muda que Dios te dio esos ojos?

Tengo esa voz tuya para toda defensa
Esa voz que sale de ti en latidos de corazón
Esa voz en que cae la eternidad
Y se rompe en pedazos de esferas fosforescentes

¿Qué sería la vida si no hubieras nacido?
Un cometa sin manto muriéndose de frío

Te hallé como una lágrima en un libro olvidado
Con tu nombre sensible desde antes en mi pecho
Tu nombre hecho del ruido de palomas que se vuelan

Traes en ti el recuerdo de otras vidas más altas
De un Dios encontrado en alguna parte
Y al fondo de ti misma recuerdas que eras tú
El pájaro de antaño en la clave del poeta

Sueño en un sueño sumergido

La cabellera que se ata hace el día
La cabellera al desatarse hace la noche
La vida se contempla en el olvido
Sólo viven tus ojos en el mundo
El único sistema planetario sin fatiga

Serena piel anclada en las alturas
Ajena a toda red y estratagema
En su fuerza de luz ensimismada
Detrás de ti la vida siente miedo
Porque eres la profundidad de toda cosa

El mundo deviene majestuoso cuando pasas
Se oyen caer lágrimas del cielo
Y borras en el alma adormecida
La amargura de ser vivo
Se hace liviano el orbe en las espaldas

Mí alegría es oír el ruido del viento en tus cabellos
(Reconozco ese ruido desde lejos)
Cuando las barcas zozobran y el río arrastra troncos de árbol
Eres una lámpara de carne en la tormenta
Con los cabellos a todo viento

Tus cabellos donde el sol va a buscar sus mejores sueños
Mi alegría es mirarte solitaria en el diván del mundo
Como la mano de una princesa soñolienta
Con tus ojos que evocan un piano de olores
Una bebida de paroxismos

Una flor que está dejando de perfumar
Tus ojos hipnotizan la soledad
Como la rueda que sigue girando después de la catástrofe

Mi alegría es mirarte cuando escuchas
Ese rayo de luz que camina hacia el fondo del agua

Y te quedas suspensa largo rato
Tantas estrellas pasadas por el harnero del mar
Nada tiene entonces semejante emoción
Ni un mástil pidiendo viento
Ni un aeroplano ciego palpando el infinito

Ni la paloma demacrada dormida sobre un lamento
Ni el arcoiris con las alas selladas
Más bello que la parábola de un verso
La parábola tendida en puente nocturno de alma a alma

Nacida en todos los sitios donde pongo los ojos

Con la cabeza levantada
Y todo el cabello al viento
Eres más hermosa que el relincho de un potro en la montaña
Que la sirena de un barco que deja escapar toda su alma
Que un faro en la neblina buscando a quien salvar

Eres más hermosa que la golondrina atravesada por el viento
Eres el ruido del mar en verano
Eres el ruido de una calle populosa llena de admiración

Mi gloria está en tus ojos
Vestida del lujo de tus ojos y de su brillo interno

Estoy sentado en el rincón más sensible de tu mirada
Bajo el silencio estático de inmóviles pestañas
Viene saliendo un augurio del fondo de tus ojos
Y un viento de océano ondula tus pupilas

Nada se compara a esa leyenda de semillas que deja tu presencia

A esa voz que busca un astro muerto que volver a la vida
Tu voz hace un imperio en el espacio
Y esa mano que se levanta en ti como si fuera a colgar soles en el aire
Y ese mirar que escribe mundos en el infinito
Y esa cabeza que se dobla para escuchar un murmullo en la eternidad

Y ese pie que es la fiesta de los caminos encadenados
Y esos párpados donde vienen a vararse las centellas del éter
Y ese beso que hincha la proa de tus labios
Y esa sonrisa como un estandarte al frente de tu vida
Y ese secreto que dirige las mareas de tu pecho

Dormido a la sombra de tus senos

Si tú murieras
Las estrellas a pesar de su lámpara encendida
Perderían el camino
¿Qué sería del universo?

VICENTE HUIDOBRO

-----Porque fuiste el motor de mis ilusiones,
la razón de muchas mañanas, y el protagonista
de mil sueños, ¡Gracias!-----

lunes, 10 de marzo de 2008

Algo que debemos...


"Camina plácido entre el ruido y la prisa y piensa en la paz que se puede encontraren el silencio, en cuanto sea posible y sin rendirte mánten buenas relaciones con todas las personas, enuncia tu verdad de una manera serena y clara y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante también ellos tienen su propia historia, esquiva a las personas ruidosas y agresivas pues son un fastidio para el espíritu. Si te comparás con los demás te volverás vano y amargado pues siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú"

"Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes, mantén el interés en tu propia carrera por humilde que sea, ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos."

"Acata dócilmente el consejo de los años abandonando con donaire las cosas de la juventud, cultiva la firmeza del espíritu para que te proteja en las adversidades repentinas, muchos temores nacen de la fatiga y la soledad sobre una sana disciplina, sé benigno contigo mismo tu erés una criatura del universo, no menos que las plantas y las estrellas, tienes derecho a existir, y sea que te resulte claro o no indudablemente el universo marcha como debiera."

"Por eso, debes estar en paz con Dios cualquiera que sea tu idea de El y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones conserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida aun con toda su fuerza, penalidad y sueños fallidos, el mundo es todavía hermoso sé cauto, esfuerzate por ser feliz."

domingo, 9 de marzo de 2008

Vida sobre brillo seco.

Porque no quiero extrañarte tanto, y cada canción te recuerda.
Porque te encuentro en cada rincón de mi largo día.
Porque logras que mi cuerpo vibre al pensarte.
Porque cada cajón guarda tus ironías y cada papel conserva tu letra.
Porque aunque logré cambiar mi lugar, seguís delante de mis ojos.
Porque necesito ese último abrazo y no puedo tocarte.
Porque me conformaría sintiendo tu mano sobre mi mejilla.
Porque deseo que seques la lágrima que genera tu ausencia.
Porque necesito que me digas que me estás escuchando lo que trato de decirte.
Porque tus delirios son tan fuertes como los míos.
Porque no se cómo olvidarme de tus consejos.
Porque quiero tu bronca para sentirme fuerte.
Porque nuestras palabras marcaron pocas declaraciones y mucho miedo.
Porque no consigo olvidarme de tus dulces y tajantes palabras.
Porque mis días son inútiles y no logro seguir sin estar pendiente de tus pasos.
Porque quiero saber como estás y no se cómo llamar tu atención y que aparezcas.
Porque ya no hay nada que no sepas y mi silencio busca que me entiendas.
Porque pensé que te irías rápido de mi vida y nadie consigue mi risa como vos lo hacías.
Porque te busco por las calles y no recuerdo tu hasta luego.
Porque nunca me prometiste nada y tus ojos me dijeron lo que yo quería saber aunque tu indiferencia contradiga mi deseo.
Porque ya no se como hacer para seguir sin verte…
Porque te abrazo en mis sueños y es tan intenso lo que vivo que cuando despierto sufro el no volver a dormirme.

Misteriosa Necesidad.

Inevitable es imaginar tu cara, tus gestos, tu mirada, mis oídos perturbados por un ruido plástico parecen escuchar el movimiento de tus dedos.
Trato de imaginar tus ideas y tus movimientos, tu ansiedad y tu paciencia, esas palabras tan pensadas por momentos empapadas de un intenso miedo que quiebra las líneas.
Instantes en que pareciera que los dedos escriben lo que la mente quiere decir o lo que los ojos quieren leer…y no lo que hay que responder…, esa espontaneidad única que se percibe con lejanía.
Y ese nombre tan dulce que tiene personalidad propia, incluyendo la soledad misma, esa soledad que siento tan cerca.
Y lo extraño es conocer mucho en tan poco, lo asombroso es la necesidad del conocimiento mismo.
Y en esos momentos en los cuales pienso cómo no perturbar, cómo no invadir, cómo no ahogar esa primera imagen, en esos momentos olvido mostrar mi identidad, una vez más el miedo esconde mis deseos, y quizás, me hace perder hermosos instantes…
Como negar las ganas de mirar tus manos sin teclas, tu sonrisa sin dibujo que la represente, un desacuerdo sin apurar las líneas, un abrazo que muestre compañía, una caricia que entienda, una mirada que hable.
Y las ganas de conocerte se nublan en la inseguridad y el miedo personal, y se paralizan los días por el temor a que se triture la imagen creada por mi mente y por la tuya.
Hoy sigo eligiendo esta compañía artificial, que logra llenar varias tardes y quizás algunas noches. Seguramente mañana, nada podrá comparar tardes de charlas, una taza de café vacía, la necesidad de verte, un abrazo en el momento esperado, una caricia que muestre, y el compartir tus sueños y deseos, los cuales sólo podré leer en tus ojos.

El comienzo.

Cuando el día huye y trata de destrozar el ayer,
Cuando un simple gesto y una sutil sonrisa se entienden como un abrazo,
Cuando una noche deja de ser larga y la luna se acerca,
Cuando un llamado y una palabra vuelven a ser una compañía,
Cuando el espejo devuelve la imagen interior y sabe interesante,
Cuando una flor puede hipnotizar con su aroma y el viento hace danzar sus pétalos,
Cuando la lluvia armoniza y el cielo parece mostrar sus verdaderos tonos,
Cuando los pájaros murmuran los deseos y recrean los sueños,
Cuando el silencio muestra la calma y no la soledad,
Cuando los ojos devuelven dulces miradas,
Sólo resta empezar a caminar…

La Profundidad Ignorada

Una flor no está formada sólo por sus brillantes pétalos, el interior alimenta su alma y fortalece sus sentimientos.
Son sólo "detalles" que diariamente ignoramos.
Si pudiéramos llegar al final del camino con felicidad, si dejáramos al egoísmo sobre la cornisa de la vida...