sábado, 19 de abril de 2008

Costado miserable

Una vez más, me enfrento con la miseria humana, con el desprecio, la indiferencia, la traición, la mentira, con todas esas sensaciones que me generan más dolor que bronca. Descubro que el juego macabro divierte al ser humano y eso me parece mucho más que miserable, mucho más que asqueroso.
Maldigo el momento que logro destapar esos lugares oscuros que “ellos” no están dispuestos a enfrentar, día a día la “gente” me demuestra que muchas veces, el afecto y el deseo son motivos suficientes para que impunemente devuelvan ese costado mísero que creen no poseer.
Van por la vida alimentando sueños, saciando sus propios deseos, descartando al otro, como si fuesen trozos de hojas muertas, sin importarles si a su nueva víctima le corre sangre por las venas.
Conducen a una velocidad única sus días, atropellando a la sinceridad, a las miradas dulces, a las ganas de sentir, al amor…
Esta clase de “personas”, nunca podrá encontrar ese rincón sensible, nunca nada le será suficiente para demostrarse que pueden ser “gente”.
Hoy el dolor que me genera esto, oculta mis ganas de seguir siendo la misma que fui ayer, pero por suerte nunca elegiré ser como ellos, sólo elijo dedicarles estas líneas y olvidarlos por completo, porque no merecen ni un sólo minuto de mis pensamientos.
En sus ojos sólo se puede ver la sangre oscura que vomitan sus maldades internas y sus manos siempre lastimarán al más sensible, a aquel “tonto” que puede demostrarles que vale la pena ser persona digna de amor.
¿Vale la pena aclararle a estos sujetos que el universo está lleno de estrellas que brillan?


----Si te has tropezado con este texto y te sentís del lado de quien escribe, te ofrezco una copa para que nos emborracharnos juntos. Ahora pues, si te identificas con la otra parte, te sugiero que sólo te hagas dos preguntas: ¿Cuánta miseria conservan tus deseos? ¿Qué mundo has imaginado para mostrar tus frustraciones y tus broncas con tanta impunidad?----