domingo, 27 de abril de 2008

Algo de lo que soy

Cuando lograba ser quien era, cuando intentaba mostrarme…, me encontré convertida en alguien que no quería ser, me oculté apocándome, o quizás dejé que me escondieran.
Difícil es explicar quién fui, quién soy y quién quiero ser…
A medida que el tiempo pasó, fui dejando lejos a la persona que reía enérgicamente, que hacía reír al resto como un payaso en plena función, convirtiendo mis días en una rutina que me brindaba absoluta seguridad, me saturé de proyectos y con mucha fuerza intenté resolverlo todo, pero lo curioso es que “no hay persona que sea capaz de resolverlo todo”, y no quise entenderlo, no pude aceptarlo.
Salté cualquier precipicio que se me antepuso, atropellé cualquier momento doloroso dejando inmutable a mi imagen, corrí cuando creí que mi paciencia se colmaba y supe detenerme cuando sentí que algo quedaba detrás de mí. Imaginé una caricia y la compañía pareció entibiar mis días, me aferré a una ilusión, mi familia fue mi gran ilusión..., y seguí anhelando mi sueño con los ojos empapados de lágrimas y el corazón vacío de amor.
Cuando sentí que lo tenía todo, miré a mi alrededor y descubrí que había perdido más que lo que había alcanzado, y que muchos años se escaparon olvidándome.
Una tarde me encontré vacía, despreciada, traicionada y asombrosamente, abandonada.
Descubrí la soledad, la verdadera soledad que me acompañaba desde hacía mucho tiempo sin que yo la notara conmigo.
Sin más que seguir adelante, limpié mis penas como pude e intenté volver a ser aquella persona que fue feliz, aquella persona que se sentía amada, aquella persona que sabía reír…
Hoy es imposible recuperar el tiempo que se fue, o querer retener aquello que se anheló. Hoy es inútil tratar de buscar a los que ya no están, porque entendí que siempre hay una buena razón para partir.
Esa noche me sentí tan cerca…, esa noche que mi gente, mi verdadera gente, me demostró que aquella que fui podía regresar, esa misma noche pude demostrarles que realmente acá estaba, para volver a ser la misma que sabe reír.

----Porque sin ustedes no hubiese podido, porque sin ustedes nunca hubiese podido volver… ¡Gracias por la noche increíble!, brindo por muchas noches más----

miércoles, 23 de abril de 2008

Un día antes

Preparándome para ese día que anualmente anhelo con tantas ganas, mi mente se detiene unos minutos, y es inevitable mirar atrás, es absurdo perpetuarlo todo, es imposible no detenerse en algunos recuerdos, pero a la vez, es asombroso seguir mirando para adelante con los ojos saturados de sueños.
Trato de imaginar cada instante que vendrá, trataré de conservar cada sonido que me robe una sonrisa y logre ir llenando mi corazón, tan sólo con un llamado, mensaje, beso, abrazo o una simple mirada.
Mi vida sigue girando y junto con ella giran mis días, apasionantes y maravillosos, al compás de melodía de cada hora trato de no dejar escapar un sólo minuto.
Mañana los tendré a todos conmigo, mañana estarán tan cerca como los necesito, y como me hacen sentirlos. Mañana recordaré con nostalgia a los que ya no están pero han dejado una huella en mi pasado, y viviré con todas mis fuerzas a los que estén frente a mis ojos o sólo recordándome.
Mañana podrá ser un día igual para muchos, pero para mí será “mi día”, un día empapado de rutina pero muy distinto para mi alma.
Y me espera una mañana diferente, porque el beso más dulce del universo me despertará como lo hace diariamente, y aunque no recuerde decir las palabras mágicas, sus ojos me cantarán esa canción, y las lágrimas brotarán de mis ojos abrigadas de emoción.


----Miro atrás y ya no los veo, miro adelante y son ustedes los que me hacen sentir que estoy viva----

domingo, 20 de abril de 2008

Domingo

Las páginas se volaban con el viento, el sol poco dejaba leer con sus resplandecientes rayos, el mate no se cebaba aferrado a un insignificante momento, los niños como palomas hambrientas buscaban su diversión, las familias mostraban más de lo que lograban ser, la señora pensativa añoraba sus años de gloria con sus bolsas amarradas al brazo de sus recuerdos, la calesita que giraba al sinfín de las melodías reiteradas, los globos volaban acariciando al viento, los árboles danzaban al ritmo de la tarde, el helado derretía el calor de los sueños, y las horas corrían ligadas a ningún deseo.
Sosteniendo un frondoso árbol, allí estaba ella, queriendo demostrarle al domingo que podía ser más, mucho más de lo que siempre había sido. Y bajando la cabeza vio la luz de su teléfono encenderse, la melodía no se lograba oír, los ómnibus abrigaban cualquier eco melódico, pero sus ojos lograron ver que del otro lado del teléfono alguien la estaba observando, con la misma profundidad que esa noche de frío.
Con una sonrisa en su cara aceptó ese café que la esperaba del otro lado de la avenida, juntó su melancolía y con mucha ansiedad se dirigió a esa mesa donde las dos tazas de café, esperaban ser tomadas.
La plaza pareció desaparecer y el bar quedó absolutamente vacío de miradas curiosas.
Él se levanto y corrió su silla, con un ademán que causó dulzura, elegancia y a la vez una espontánea sonrisa.
Preguntas inevitables por el encuentro, respuestas encubiertas detrás de una pícara sonrisa y la palabra casualidad parecía ser la más elegida.
Palabras, preguntas, miradas, historias, y la más asombrosa confesión que dejó sin aliento al beso que observó como se consumía aquel cigarro.
Mientras el café se degustaba como ese mismo domingo de fábulas, la luna no tardó en mostrarse, ella pudo ser tan hábil como el encuentro. Y nunca faltaron las palabras y sus ojos hablaban más rápido que sus manos.
Ese bar siempre guardará sus secretos, cualquier jueves podrá ser domingo, y cualquier domingo podrá ser lunes, día que han elegido para pasar juntos esas horas que tanto disfrutan, para luego esconderse en una taza de café y deleitarse con besos que logran que un cigarro se consuma solo en una mano o tal vez posado sobre algún cenicero.

sábado, 19 de abril de 2008

Costado miserable

Una vez más, me enfrento con la miseria humana, con el desprecio, la indiferencia, la traición, la mentira, con todas esas sensaciones que me generan más dolor que bronca. Descubro que el juego macabro divierte al ser humano y eso me parece mucho más que miserable, mucho más que asqueroso.
Maldigo el momento que logro destapar esos lugares oscuros que “ellos” no están dispuestos a enfrentar, día a día la “gente” me demuestra que muchas veces, el afecto y el deseo son motivos suficientes para que impunemente devuelvan ese costado mísero que creen no poseer.
Van por la vida alimentando sueños, saciando sus propios deseos, descartando al otro, como si fuesen trozos de hojas muertas, sin importarles si a su nueva víctima le corre sangre por las venas.
Conducen a una velocidad única sus días, atropellando a la sinceridad, a las miradas dulces, a las ganas de sentir, al amor…
Esta clase de “personas”, nunca podrá encontrar ese rincón sensible, nunca nada le será suficiente para demostrarse que pueden ser “gente”.
Hoy el dolor que me genera esto, oculta mis ganas de seguir siendo la misma que fui ayer, pero por suerte nunca elegiré ser como ellos, sólo elijo dedicarles estas líneas y olvidarlos por completo, porque no merecen ni un sólo minuto de mis pensamientos.
En sus ojos sólo se puede ver la sangre oscura que vomitan sus maldades internas y sus manos siempre lastimarán al más sensible, a aquel “tonto” que puede demostrarles que vale la pena ser persona digna de amor.
¿Vale la pena aclararle a estos sujetos que el universo está lleno de estrellas que brillan?


----Si te has tropezado con este texto y te sentís del lado de quien escribe, te ofrezco una copa para que nos emborracharnos juntos. Ahora pues, si te identificas con la otra parte, te sugiero que sólo te hagas dos preguntas: ¿Cuánta miseria conservan tus deseos? ¿Qué mundo has imaginado para mostrar tus frustraciones y tus broncas con tanta impunidad?----

domingo, 13 de abril de 2008

Balada de lo que no vuelve

Venía hacia mí por la sonrisa
Por el camino de su gracia
Y cambiaba las horas del día
El cielo de la noche se convertía en el cielo del amanecer
El mar era un árbol frondoso lleno de pájaros
Las flores daban campanadas de alegría
Y mi corazón se ponía a perfumar enloquecido

Van andando los días a lo largo del año
¿En dónde estás?
Me crece la mirada
Se me alargan las manos
En vano la soledad abre sus puertas
Y el silencio se llena de tus pasos de antaño
Me crece el corazón
Se me alargan los ojos
Y quisiera pedir otros ojos
Para ponerlos allí donde terminan los míos
¿En dónde estás ahora?
¿Qué sitio del mundo se está haciendo tibio con tu presencia?

Me crece el corazón como una esponja
O como esos corales que van a formar islas
Es inútil mirar los astros
O interrogar las piedras encanecidas
Es inútil mirar ese árbol que te dijo adiós el último
Y te saludará el primero a tu regreso
Eres sustancia de lejanía
Y no hay remedio
Andan los días en tu busca
A qué seguir por todas partes la huella de sus pasos
El tiempo canta dulcemente
Mientras la herida cierra los párpados para dormirse
Me crece el corazón
Hasta romper sus horizontes
Hasta saltar por encima de los ábroles
Y estrellarse en el suelo
La noche sabe qué corazón tiene más amargura

Sigo las flores y me pierdo en el tiempo
De soledad en soledad
Sigo las olas y me pierdo en la noche
De soledad en soledad
Tú has escondido la luz en alguna parte
¿En dónde? ¿En dónde?
Andan los días en tu busca
Los días llagados coronados de espinas
Se caen se levantan
Y van goteando sangre
Te buscan los caminos de la tierra
De soledad en soledad
Me crece terriblemente el corazón
Nada vuelve

Todo es otra cosa
Nada vuelve nada vuelve
Se van las flores y las hierbas
El perfume apenas llega como una campana de otra provincia
Vienen otras miradas y otras voces
Viene otra agua en el río
Vienen otras ojas de repente en el bosque
Todo es otra cosa
Nada vuelve
Se fueron los caminos
Se fueron los minutos y las horas
Se alejó el río para siempre
Como los cometas que tanto admiramos
Desbordará mi corazón sobre la tierra
Y el universo será mi corazón.


Vicente Huidobro

sábado, 12 de abril de 2008

Más que un sueño

Ayúdame a creer que fue verdad cuando supiste escurrirte por los rincones que conservaba vacíos, esos mismos rincones que nuestra noche y tu ternura supieron inundar.
Demuéstrame que los días se escabullen entre palabras, gestos y caricias, que cada día merece noches distintas e imposibles de mejorar.
Júrame que tus besos y tus silencios dijeron mucho más que tus manos y que nuestros ojos pudieron atropellar cualquier sensación precipitada.
Dime que no soñaba cuando sentí que la noche se hizo corta, dime que el amanecer fue sólo una ilusión, y que cuando volvimos a cerrar los ojos la luna volvió a estar tan cerca como nuestras almas aunque…el sol, delatara su verdad.
Recuérdame mañana que cualquier curva puede quebrarse si la guías con tus manos, que ese viaje que emprendimos puede no terminarse nunca cuando el recorrido soñado se convierte en algo verídico.
Y si me trepo a tu cuello y mis pies se convierten en la más sabrosa trampa, ayúdame a no querer escapar de aquel momento, amarrándote a mis ganas.
No quiero perder nunca este deseo que has conseguido, quiero sentir un nuevo renacer a cada instante y lograr que cualquier tarde vuele llevándose nuestro pasado y nuestra vaga melancolía.
Y si consigues que no desee que te vayas, intentaré demostrarte que puedo ser mucho más que la verdad que pudiste ver, sentir e imaginar.

-----Estas palabras brotaron imaginando un hermoso Principito, hoy que lo tengo conmigo, me demostró que este sueño es pequeño comparado con lo que logramos juntos. 31/01/09-----

jueves, 10 de abril de 2008

El final tiene su firma

Porque el final tiene la firma que tanto deseaba. Porque lo bueno está por llegar. Porque siento que hoy empieza mi verdadera felicidad. Porque deseo mucho más de lo hoy conozco. Porque sólo he apagado una estrella pero me queda un inmenso cielo para contemplar y disfrutar.
A todos los que me acompañaron hoy, Muchas Gracias! Los sentí conmigo. Y un abrazo especial para aquel amigo que apareció en el momento justo, cuando las lagrimas confundían tristeza con felicidad.

Mira las nubes
Nunca se detienen
Nunca toman forma
Nunca se conmueven

Mira las nubes y veras que el cielo
Sólo hace preguntas todo el tiempo

Una vez pensaste
Que en el mundo existen
Palabras precisas
En cada momento

Mira las nubes y verás que el cielo
Sólo hace preguntas todo el tiempo

Hay miles de ciudades y miles de personas
Personas, que hablan por teléfono
Teléfonos con cables que van de calle en calle
Y forman telarañas en el cielo

Y arriba están las nubes
Con todo su silencio
Y parece que hoy,
lloverá.

Mira las nubes y veras que el cielo
Sólo hace preguntas todo el tiempo

martes, 8 de abril de 2008

Cálculos

¿Cuántos pasos nos separan?
Tu inseguridad y mis deseos.
Tu quietud y mis ganas.
Tu dulzura y mi vacío.
Tu silencio y mi sinceridad.
Tu forma y mi esperanza.
Tus preguntas y mi espera.
Tu decisión y mis anhelos.
Tu mañana y mi humor.
Tu edad y mi vida.
Tu seguridad y mi inseguridad.
Tu trabajo y mis días.
Tus sábados y mis domingos.
Tus manos y mis sombras.
Tu final y mi principio.
¿Cuánto podemos lograr juntos?
La distancia se mide quebrando miedos, la felicidad no puede medirse.

-----Principito, hoy cada paso me une a nuestros días, hoy podemos destrozar el miedo con la inmensa alegría de sentirnos juntos. 31/01/09-----

lunes, 7 de abril de 2008

El texto que no ha deseado el protagonista

De la misma forma que la vida se escurre, retroceden las ilusiones, los proyectos quedan petrificados sin más risa que la diseñada por nuestra apetitosa ironía. En ese mismo lugar de tantos días, en el cual la vida nos sorprende con una mañana distinta, la hora que nos aislaba de los ruidos se ha convertido en escasos minutos poco deseados. En ese momento, nos encontramos con la realidad que esquivamos, que no logramos cambiar aunque lo intentemos, apretando los dientes y con el seño fruncido la mente se enloquece haciendo piruetas con nosotros mismos.
Y aunque salgamos de esa realidad por segundos, velozmente se acaban las alternativas para sobrevivir, nos miramos y volvemos al mismo lugar.
Sin un parpadeo que nos de libertad, nos encontramos sin poder fragmentar un día en el infierno, y entre papeles, ruidos, teléfonos, pedidos, un vidrio que no nos deja ver más que el día que sólo ellos pueden disfrutar o maldecir, el estomago se endurece, y el celular no deja de calcular los números que vendrán, esos números que nunca vemos llegar.
Esa vuelta que propone un despeje, esas ganas de sentirnos libres por una hora, esas ilusiones de vivir mejor, esos proyectos que anhelamos, ese aliento mutuo que nos cuesta cada día más, esas propuestas de lucha, esas futuras charlas planeadas, esas, esas… y tantas cosas quedan capsuladas en ese maldito lugar que atrapa nuestra mente y en nuestro mundo ficticio que termina devorándonos impunemente.
¿Cómo terminar un día con felicidad? ¿Cómo convivir con tantos miedos y deseos mutilados?
Quisiera responder esas preguntas para que se lea un final feliz, pero tristemente hoy no veo ese rayo de luz para escribir que lo bueno está por llegar. Sigo siendo la misma que puede escucharte y que desea que la escuches, la misma que intenta darte aliento para que seas vos, el que me de fuerzas, y para que al menos esas horas vuelen y podamos volar a nuestro mundo real.

domingo, 6 de abril de 2008

Para llorar

Es para llorar que buscamos nuestros ojos
Para sostener nuestras lágrimas allá arriba
En sus sobres nutridos de nuestros fantasmas
Es para llorar que apuntamos los fusiles sobre el día
Y sobre nuestra memoria de carne
Es para llorar que apreciamos nuestros huesos y a la muerte sentada junto a la novia
Escondemos nuestra voz de todas las noches
Porque acarreamos la desgracia
Escondemos nuestras miradas bajo las alas de las piedras
Respiramos más suavemente que el cielo en el molino
Tenemos miedo

Nuestro cuerpo cruje en el silencio
Como el esqueleto en el aniversario de su muerte
Es para llorar que buscamos palabras en el corazón
En el fondo del viento que hincha nuestro pecho
En el milagro del viento lleno de nuestras palabras

La muerte está atornillada a la vida
Los astros se alejan en el infinito y los barcos en el mar
Las voces se alejan en el aire vuelto hacia la nada
Los rostros se alejan entre los pinos de la memoria
Y cuando el vacío está vacío bajo el aspecto irreparable
El viento abre los ojos de los ciegos
Es para llorar para llorar

Nadie comprende nuestros signos y gestos de largas raíces
Nadie comprende la paloma encerrada en nuestras palabras
Paloma de nube y de noche
De nube en nube y de noche en noche
Esperamos en la puerta el regreso de un suspiro
Miramos ese hueco en el aire en que se mueven los que aún no han nacido

Ese hueco en que quedaron las miradas de los ciegos estatuarios
Es para poder llorar es para poder llorar
Porque las lagrimas deben llover sobre las mejillas de la tarde

Es para llorar que la vida es tan corta
Es para llorar que la vida es tan larga

El alma salta de nuestro cuerpo
Bebemos en la fuente que hace ver los ojos ausentes
La noche llega con sus corderos y sus selvas intraducibles
La noche llega a paso de montaña
Sobre el piano donde el árbol brota
Con sus mercancías y sus signos amargos
Con sus misterios que quisiera enterrar en el cielo
La ciudad cae en el saco de la noche
Desvestida de gloria y de prodigios
El mar abre y cierra su puerta
Es para llorar para llorar
Porque nuestras lágrimas no deben separarse del buen camino

Es para llorar que buscamos la cuna de la luz
Y la cabellera ardiente de la dicha
Es la noche de la nadadora que sabe transformarse en fantasma
Es para llorar que abandonamos los campos de las simientes
En donde el árbol viejo canta bajo la tempestad como la estatua del mañana

Es para llorar que abrimos la mente a los climas de impaciencia
Y que no apagamos el fuego del cerebro

Es para llorar que la muerte es tan rápida
Es para llorar que la muerte es tan lenta

Vicente Huidobro

sábado, 5 de abril de 2008

Lento calendario

El día que anhelo con tantas ganas se encuentra en la palma de mi mano, y aunque mi puño se cierre y las uñas parezcan herirme, impunemente se desliza sin rumbo como una pluma conducida por el viento. La mañana propone un hermoso día, y aunque desee disfrutarlo, la inseguridad me empapa como tantos días de mi vida. ¿Cómo seguir el resto de las horas sin encontrarte?
Y las horas desfilan y el día soberbio se filtra sin dejarse disfrutar, porque mi mente sigue ahí, pendiente de tus movimientos e imaginando tus pensamientos. Curiosamente aferrada a esas pocas horas de perfección.
Ordenando los mismos rincones vacíos, tu sombra parece perseguir mis deseos e intenta alentar mis pasos, sin más promesas que mis ganas y sin más posibilidades que adelantar dos días el calendario para poder encontrarte.
Y me sorprende un nuevo amanecer, obligándome a enfrentar ese día tan particular de cada semana, ese día de descanso que le da escasa paz a mi mente, ese día obtuso y tosco, ese día que deseo que vuele para que no consiga endurecer mi soledad.
Y sin sorpresas, sin motivos, sin alegrías, sin nada que contar mañana, debo cerrar mis ojos para empezar esa nueva semana que me inunda con sabrosa incertidumbre y le da un brillo particular a mis ojos cuando por pura casualidad logras acercarte estando tan lejos de mi lado.

-----Principito, hoy estamos tan cerca hasta cuando estamos lejos, hoy puedo encontrarte en mis pensamientos y llevarte en mis sueños cuando la distancia nos sorprende, hoy le pido al calendario que no avance para poder disfrutarte cada segundo. 31/01/09-----

jueves, 3 de abril de 2008

Pequeña ilusión

Las luces se apagan y comienzo a verte, entiendo lo que trasmites, creo entenderlo todo, será lo que vos querés trasmitir? Mi imaginación es fabulosa, sólo que pocas veces me beneficia.
Te siento, pero cuando extiendo mi mano e intento tocarte mi puño se cierra y no logro tocarte. Te siento? Creo... todo lo creo... te siento de la manera que quiero y puedo sentirte. Se te ve con más profundidad que en mis sueños, que interesante, pero cuanta tristeza esconden estas palabras.
El tiempo pasa y sigo tratando de entenderte, yo me entiendo? Creo que si extiendo mi mano una vez más no lograría tocarte. Que lastima! Es necesario que te sienta para entenderte? Es necesario entenderte?
El tiempo se acaba, la vida vuela y mi corazón late muy fuerte. De dolor o de vacío? Que importa, a quien le importa... las luces se encienden y debo retirarme.
No me arrepiento de nada. Sólo escucho aplausos.