Se puede estar tan lejos de uno mismo como cerca de la miseria, respetando límites absurdos que necesitamos para sentirnos justos y a su vez queridos.
Apartamos aquello que nos hace bien, escapamos por miedo, no queremos sufrir, pero olvidamos ser felices.
Miramos al cielo y esa luna vuelve a alejarse una vez más... La noche tritura cada una de nuestras ilusiones.
Corremos hacia los sueños y cuando los sentimos cerca, los gritamos para que nuestro contrincante escape aterrado. Y de esta forma, nos aseguramos de volverlos a tener bien lejos.
Vemos cuanto nos alejamos, y nos asustamos, pero cuando estamos cerca tiritamos de pánico.
¿Podemos estar cerca? Podemos estar definitivamente lejos...
Apartamos aquello que nos hace bien, escapamos por miedo, no queremos sufrir, pero olvidamos ser felices.
Miramos al cielo y esa luna vuelve a alejarse una vez más... La noche tritura cada una de nuestras ilusiones.
Corremos hacia los sueños y cuando los sentimos cerca, los gritamos para que nuestro contrincante escape aterrado. Y de esta forma, nos aseguramos de volverlos a tener bien lejos.
Vemos cuanto nos alejamos, y nos asustamos, pero cuando estamos cerca tiritamos de pánico.
¿Podemos estar cerca? Podemos estar definitivamente lejos...
-----Déjame creer que esto es parte de tu in entendible juego.-----