sábado, 6 de diciembre de 2008

Hermosa Magia

Aquel lugar permanecía vacío y herméticamente cerrado, bajo aquella promesa de no volver a dejarlo ocupar por nadie, absolutamente nadie. Despacio y con mucha dulzura, supiste devolverme esa sonrisa que había perdido, y aun sin quererlo deje que fueras tomando esa ubicación que no estaba dispuesta cedérsela a nadie.
Le devolviste a mis días las horas que se escapaban cubiertas por aquella tristeza que desintegraba mi vida.
Mis viajes no tenían sentido, hasta que comenzaste a brotar en cada uno de ellos para darle color a mis lentos parpadeos. Hoy se me hace imposible viajar sin encontrarte...
Me hiciste descubrir una luna especial, aquella que puede sentirse cerca cuando tu abrazo es el único que conquista mi sueño.
Y cada tarde, entre palabras y pasos, ganas y despedidas, censuras y miedos, cariño y necesidad, me regalaste un abrazo mágico que duele terminarlo y se degusta como si fuese el último.
No pude quitarte de mis madrugadas, tu compañía abriga un abrazo que me niego a soltar, cada sobrecito es un te quiero y un “espero que nunca me faltes”.
Hoy no quiero pensar en mañana, no me atrevo a imaginar un solo día sin encontrarte, me da miedo pensar en aquel adiós que puede llevarse mi sonrisa, en esto tan mágico que puede intrigar, sorprender pero también desaparecer.
Me subí a este viaje confiando en tu mirada y lo disfruto como si no existiese absolutamente nada más en este mundo que la necesidad de sentirte bien cerca. Cuando tenga que bajarme no sólo me llevaré todo lo hermoso que me regalaste, sino esta magia que fuiste vos, quien me hizo descubrir.
Decir que te quiero sería decir poco, decir otra palabra sería desafiar mi miedo.

-----“Con tus alas me abrigo, con las mías te invito a volar...”-----