sábado, 27 de diciembre de 2008

Los formales y el frío

Mientras comían juntos, y distantes y tensos,
ella muy lentamente y él como ensimismado,
hablaban con medida y doble parsimonia
de temas importantes y de algunos quebrantos.

Entonces como siempre, o como casi siempre,
el desvelo social condujo a la cultura.
Así que por la noche se fueron al teatro
sin tocarse un ojal, ni siquiera una uña.

Su sonrisa, la de ella,
era como una oferta, un anuncio, un esbozo.
Su mirada, la de él,
iba tomando nota de cómo eran sus ojos.

Y como a la salida soplaba un aire frío
y unos dedos muy blancos, indefensos y triste
sapenas asomaban por las sandalias de ella,
no hubo más remedio que entrar en un boliche.

Y ya que el camarero se demoraba tanto,
llegaron cautelosos hasta la confidencia.
Extra seca y sin hielo, por favor, y fumaron.
Y entre el humo, el amor era un rostro en la niebla.

En sus labios, los de él,
el silencio era espera, la noticia era el frío.
En su casa, la de ella,
halló café instantáneo y confianza y cobijo.

Una hora tan sólo de memoria y sondeos
hasta que sobrevino un silencio a dos voces.
Como cualquiera sabe, en tales circunstancias
es arduo decir algo que realmente no sobre.

Él probó: "sólo falta que me quede a dormir"
y ella también probó: "¿y por qué no te quedas?
"y él sin mirarla: "no, no me lo digas dos veces"
y ella en voz baja: "bueno, ¿y por qué no te quedas?"

Y sus labios, los de él,
se quedaron gustosos a besar sin usura.
Sus pies fríos, los de ella,
eran sólo el comienzo de la noche desnuda.

Fueron investigando, deshojando, nombrando,
proponiéndose metas, preguntando a los cuerpos.
Mientras la madrugada y los temas candentes
conciliaban el sueño que no durmieron ellos.

¿Quién hubiera previsto aquella tarde
que el amor, ese célebre informal,
se dedicara a ellos tan formales?

LETRA DE LA CANCION JOAN MANUEL SERRAT - LOS FORMALES Y EL FRIO (EL SUR TAMBIEN EXISTE)

-----"Y si existiese... existís... y yo recordándote..."-----

domingo, 21 de diciembre de 2008

Ahora...

¿Qué se dice ahora?
¿Qué se piensa mañana?
¿Dónde se guardan la caricias?
¿Quién recibe esas miradas dulces?
¿Cómo se olvida un beso?
¿Cómo se oculta un te quiero?
¿Cuándo empieza?
¿Cuándo termina?
¿Cómo se olvida?
¿Cómo se sigue?
-----...-----

viernes, 19 de diciembre de 2008

Laberinto

Convencida que éramos dos quienes lo escuchábamos, segura por haber confiado en aquel dulce sonido, me atreví a soñar... Viví ese todo como si no existiese absolutamente nada más en este juego; yo lo escuchaba..., estaba segura, muy segura que vos también lo escuchabas...
El sonido se alejaba cuando la distancia nos encontraba siendo egoístas, pero se sentía tan fuerte... tan fuerte y armonioso, cuando estábamos bien cerca... Que curioso era...
Aquel laberinto nos alejaba y nos acercaba sin que pudiéramos notarlo, por momentos estábamos tan cerca que una impenetrable pared parecía quebrarse, pero no podíamos sentirlo, estábamos demasiado ocupados en encontrarnos. Aunque tal vez, demasiado ocupados en alejarnos, para poder tropezar con el triunfo del olvido en la palma de nuestra mano.
Podríamos haber perpetuado ese dulce sonido por años, podemos de esta forma, callarlo para siempre y así, lograr con una lágrima quebrada, que aquel ruidoso cascabel nunca más vuelva a sonar.

-----“Siempre un principio puede ser un hermoso final, aunque preferiría que este final sea un hermoso principio.-----

domingo, 14 de diciembre de 2008

Para siempre... era demasiado.

...y caminaba, ellos no dejaban de hacer ruido, los semáforos parecían quemar mis pupilas, mucho fuego, mucho ruido, mucha gente, demasiado ruido, lo importante parecía burlarse ausente.
Un ring tonto glorificó mi mano, pero no era mío, sino de ella, quien sabe...
Más fuego que intentaba imponer pánico, yo lo cruzaba como si no quemara, aunque aún puedo sentir el calor que me producía.
Y ellos me obligaban a decidir algo que no estaba dispuesta, basta por favor... supliqué arrodillada, y la lluvia... otra tormenta logró desarticularme, desde los ojos hasta los pies.
Detrás de aquel árbol se asomaba, me observaba desde hace años sin que yo lo haya notado antes... ¿años? Ese ruido duró muchos años...
Me acerqué porque mi recorrido me llevó, no porque haya querido llegar, aunque no recuerdo cual era mi recorrido...
“Déjame que te diga que lo maravilloso vive en tus ojos”, eso no era ruido... pero no quise entender que era la destinataria.
Suplique un abrazo que nunca me abrigo ni intento secar mis pies.
Cuantas palabras se escapan cuando nos damos cuenta que “para siempre, es demasiado tiempo”.
En ausencia de ese todo que tanto necesitaba, una mano se extendió para explicarme que aún había vida en este planeta, y ahuyentando el ruido pude entender que los ojos pueden ver sólo si están dispuestos a mirar.

----- Te ruego que me ayudes a borrar mi memoria, y junto a tu sonrisa se escuchó... si estás dispuesta, acompañame que podemos intentarlo... -----

viernes, 12 de diciembre de 2008

¡Que Mala Suerte!


Sigo buscando la voz que me hable de vos de nuevas maneras.
El olor del pasto recién cortado augura una larga espera.
Ahí va tu imagen que habla más de mí, un holograma con movimiento.
Lo que se ve y lo que dejo entrever, ahora lo entiendo…, al menos eso creo.

Quiero volver a callar aquella palabra que nunca mencionamos.
¿Será inevitable repetir la misma escena una y otra vez?
Tal vez sea cierto, lo que queremos no es lo que hacemos, lo que buscamos esconde un defecto, ¿es la manera en la que construimos el momento, la acción, el movimiento?
Recuerdo ya estuve llorando por esto.
Tal vez sea cierto, lo que queremos no es lo que hacemos, lo que buscamos esconde un defecto, ¿es la manera en la que construimos el momento, la acción, el movimiento?
¿A vos que te parece?, ¿Qué pensás al respecto? Mejor no me lo digas, guardemos secretos.

Tengo una lista de películas que quiero ver.
Coincidimos y no es casualidad.

¡Qué mala suerte no es casualidad!

Coiffeur

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Lejos una vez más...


Se puede estar tan lejos de uno mismo como cerca de la miseria, respetando límites absurdos que necesitamos para sentirnos justos y a su vez queridos.
Apartamos aquello que nos hace bien, escapamos por miedo, no queremos sufrir, pero olvidamos ser felices.
Miramos al cielo y esa luna vuelve a alejarse una vez más... La noche tritura cada una de nuestras ilusiones.
Corremos hacia los sueños y cuando los sentimos cerca, los gritamos para que nuestro contrincante escape aterrado. Y de esta forma, nos aseguramos de volverlos a tener bien lejos.
Vemos cuanto nos alejamos, y nos asustamos, pero cuando estamos cerca tiritamos de pánico.
¿Podemos estar cerca? Podemos estar definitivamente lejos...


-----Déjame creer que esto es parte de tu in entendible juego.-----

martes, 9 de diciembre de 2008

Recuerdo

Me levanto temprano, moribundo.
Perezoso resucito, bienvenido al mundo.
Con noticias asesinas me tomo el desayuno.

Camino del trabajo, en el metro,
aburrido vigilo las caras de los viajeros,
compañeros en la rutina y en los bostezos.

Y en el asiento de enfrente,
un rostro de repente,
claro ilumina el vagón.

Esos gestos traen recuerdos
de otros paisajes, otros tiempos,
en los que una suerte mejor me conoció.

No me atrevo a decir nada, no estoy seguro,
aunque esos ojos, sin duda, son los suyos,
más cargados de nostalgia, quizás más oscuros.

Pero creo que eres tú y estás casi igual,
tan hermosa como entonces, quizás más.
Sigues pareciendo la chica más triste de la ciudad.

Cuánto tiempo ha pasado desde los primeros errores,
del interrogante en tu mirada.
La ciudad gritaba y maldecía nuestros nombres,
jóvenes promesas, no, no teníamos nada.

Dejando en los portales los ecos de tus susurros,
buscando cualquier rincón sin luz.
"Agárrate de mi mano, que tengo miedo del futuro",
y detrás de cada huida estabas tú, estabas tú.

En las noches vacías en que regreso
solo y malherido, todavía me arrepiento
de haberte arrojado tan lejos de mi cuerpo.

A ahora que te encuentro, veo que aún arde
la llama que encendiste. Nunca, nunca es tarde
para nacer de nuevo, para amarte.

Debo decirte algo antes de que te bajes
de este sucio vagón y quede muerto,
mirarte a los ojos, y tal vez recordarte,
que antes de rendirnos fuimos eternos.

Me levanto decidido y me acerco a ti,
y algo en mi pecho se tensa, se rompe.
"¿Cómo estás? Cuánto tiempo, ¿te acuerdas de mí?"
Y una sonrisa tímida responde:

"Perdone, pero creo que se ha equivocado".
"Disculpe, señorita, me recuerda tanto
a una mujer que conocí hace ya algunos años".

Más viejo y más cansado vuelvo a mi asiento,
aburrido vigilo las caras de los viajeros,
compañeros en la rutina y en los bostezos.

Ismael Serrano


-----"Agárrate de mi mano, que tengo miedo del futuro".-----

sábado, 6 de diciembre de 2008

Hermosa Magia

Aquel lugar permanecía vacío y herméticamente cerrado, bajo aquella promesa de no volver a dejarlo ocupar por nadie, absolutamente nadie. Despacio y con mucha dulzura, supiste devolverme esa sonrisa que había perdido, y aun sin quererlo deje que fueras tomando esa ubicación que no estaba dispuesta cedérsela a nadie.
Le devolviste a mis días las horas que se escapaban cubiertas por aquella tristeza que desintegraba mi vida.
Mis viajes no tenían sentido, hasta que comenzaste a brotar en cada uno de ellos para darle color a mis lentos parpadeos. Hoy se me hace imposible viajar sin encontrarte...
Me hiciste descubrir una luna especial, aquella que puede sentirse cerca cuando tu abrazo es el único que conquista mi sueño.
Y cada tarde, entre palabras y pasos, ganas y despedidas, censuras y miedos, cariño y necesidad, me regalaste un abrazo mágico que duele terminarlo y se degusta como si fuese el último.
No pude quitarte de mis madrugadas, tu compañía abriga un abrazo que me niego a soltar, cada sobrecito es un te quiero y un “espero que nunca me faltes”.
Hoy no quiero pensar en mañana, no me atrevo a imaginar un solo día sin encontrarte, me da miedo pensar en aquel adiós que puede llevarse mi sonrisa, en esto tan mágico que puede intrigar, sorprender pero también desaparecer.
Me subí a este viaje confiando en tu mirada y lo disfruto como si no existiese absolutamente nada más en este mundo que la necesidad de sentirte bien cerca. Cuando tenga que bajarme no sólo me llevaré todo lo hermoso que me regalaste, sino esta magia que fuiste vos, quien me hizo descubrir.
Decir que te quiero sería decir poco, decir otra palabra sería desafiar mi miedo.

-----“Con tus alas me abrigo, con las mías te invito a volar...”-----