sábado, 14 de junio de 2008

Espejismo

Cuando se termina la magia los rostros quedan petrificados, las sonrisas huyen en aquella galera que supo generar un instante.
Cuando un beso promete un minuto más y la dulzura brota del interior sin haber sido convocada, el miedo traiciona y la noche queda incompleta.
Cuando soñamos más que lo que merecemos, cuando no pedimos lo que necesitamos y cuando no aceptamos lo que queremos, perdemos derecho al boleto de regreso.
Cuando un perfume se degusta a la mañana siguiente y las imágenes vuelven una y otra vez a los ojos, la realidad nos canta el silencio que nunca hubiésemos querido encontrar.
Cuando dudamos y queremos, cuando entregamos sin medir respuesta, cuando nos sorprende la ingrata indiferencia, el corazón vuelve a cerrarse por muchos inviernos.
Cuando no entendemos en que fallamos, cuando una pregunta queda latente, cuando el mundo de sueños vuelve a ser el elegido, debemos abrazar al viento para que nuestros ojos puedan volver a brillar mirando otro cielo.