sábado, 21 de junio de 2008

El sueño repetido

Hay días que se escabullen en el mes y hay meses que no podemos alcanzar; hay recuerdos que quedan latentes y otros que no quisiéramos recordar.
Hay miradas que persiguen deseos, hay sonrisas que deseamos que no desaparezcan.
Hay desafíos que cantan victorias, hay pasos que no podemos dar, el miedo… el miedo puede más.
Hay lunas que se esconden detrás de la más oscura nube, hay otras que nos muestran lo inmensa que puede ser una noche.
Hay caminos en los cuales preferimos perdernos y hay túneles de los cuales no logramos salir.
Hay besos que quedan en nuestros labios y caricias que se burlan ausentes.
Hay imágenes que perturban las ilusiones y nuevas caras que no nos permitimos ver.
Hay mañanas que prometen soles y otras que agonizan al ritmo de cada gota, hay mañanas iguales…hay mañanas distintas.
Necesito despertar…

sábado, 14 de junio de 2008

Espejismo

Cuando se termina la magia los rostros quedan petrificados, las sonrisas huyen en aquella galera que supo generar un instante.
Cuando un beso promete un minuto más y la dulzura brota del interior sin haber sido convocada, el miedo traiciona y la noche queda incompleta.
Cuando soñamos más que lo que merecemos, cuando no pedimos lo que necesitamos y cuando no aceptamos lo que queremos, perdemos derecho al boleto de regreso.
Cuando un perfume se degusta a la mañana siguiente y las imágenes vuelven una y otra vez a los ojos, la realidad nos canta el silencio que nunca hubiésemos querido encontrar.
Cuando dudamos y queremos, cuando entregamos sin medir respuesta, cuando nos sorprende la ingrata indiferencia, el corazón vuelve a cerrarse por muchos inviernos.
Cuando no entendemos en que fallamos, cuando una pregunta queda latente, cuando el mundo de sueños vuelve a ser el elegido, debemos abrazar al viento para que nuestros ojos puedan volver a brillar mirando otro cielo.

En esta inmensidad

Si abro un recuerdo y miro para atrás
justo cuando era niño o más allá,
tengo tantas canciones por decir
pero a veces no encuentro ni un rastro de mí.

Miro el rompecabezas y no sé
si perdí alguna pieza o estoy bien,
puede calmarse un poco este loco de atar
si me miran tus ojos en esta inmensidad.

En esta inmensidad a la que llaman tiempo,
en esta inmensidad donde vamos viviendo
te encontré frente a frente y no,
todavía no lo entiendo,
como fue tanto tiempo sin poderte tocar.

Si a la espalda me juzgan los demás
y se abraza una duda a mi verdad,
nadie es dueño de nadie, yo lo sé bien,
pero a veces me adueño de tu olor a mujer.

ALEJANDRO FILIO



sábado, 7 de junio de 2008

Con Tus Ojos

Si me miran tus ojos, vuelo con la esperanza
Si me miran tus ojos, claros como mañana
Si me miran tus ojos, no encontraré palabras
Si me miras, si me abrazas

Si me miras, para volver el camino andado
Si me miras, me encontraré fresco, renovado
Si me miras, podré gritar a los cuatro vientos
Que lo espero, que lo intento

Será que en tus ojos puedo ver
Lo que antiguamente fue
Lo que nunca de niño rescaté

Será que se vuelve a repetir
Cada historia por vivir,
O tus ojos me devuelven lo que pierdo, lo que fui
Con tus ojos me devuelves lo que pierdo, lo que fui

Si me miran tus ojos, muere la desventura
Si me miran tus ojos, cobra sentido un sueño
Si me miran tus ojos, vuelvo a tomar altura
Si me miras, si te tengo

Si me miran tus ojos, es un jardín el mundo
Si me miran tus ojos, siento avanzar mi paso
Si me miran tus ojos verdes, claros, profundos
Si me miras, si te abrazo.

ALEJANDRO
FILIO

domingo, 1 de junio de 2008

Volando en el fondo del océano

El aire que parece el mismo, el humo que no deja respirar, las palabras fastidiadas de historias que nadie quiere escuchar.
Se estremece el alma, el cuerpo cruje, y los pies quedan anclados.
Las risas fingen estados, el tiempo enmudece figuras patéticas ante los ojos de los hábiles ciegos cansados de la misma oscuridad.
Los grises que son negros y los blancos que han desaparecido de escena.
El cielo ha olvidado que los pájaros buscan la profundidad del océano.
Nada tiene sentido lógico, el corazón poco entiende de sus latidos, mecanizado por tradición persigue el ritmo que necesita.
Tocando fondo percibe seguridad, las fuerzas no permiten que el aire deje flotar cualquier ilusión perdida que un alga ha enredado al azar.
Rodando en el mismo lugar, la locura envuelve cada noche, y todos los instantes se convierten en una indestructible burbuja muda.
Atados al mismo globo en distintos cielos.