Nadie había notado el collar que aunque rozaba el cuello de su remera, parecía esconderse ante cada movimientos adolescente.
El soñaba despierto, quizás una vida mejor... aunque nadie, absolutamente nadie le insinuaba que su vida podía ser de otra manera.
El celular opacaba sus luces y dejaba su sonido sordo de ilusiones.
Y así desaparecía dejando vacío el lugar que nunca supo ocupar.
Voló entre risas, sarcasmo y algo de melancolía a un lugar desconocido.
Quizás pueda encontrarse con su tan ansiado destino...