lunes, 19 de enero de 2009

Inevitable

Fue un instante, un segundo...
Sentí como mi alma se evaporaba hacia otro destino, donde sus ojos ya no estaban.
Mi piel sintió el perfume de su eterna ausencia y mi boca pronunció su nombre por última vez.
No me reconocí al saberme vencida, no era yo aquella mujer que peleaba sin tregua y esperaba su llegada cada día...
Pero ya no, ya no...
El día que mis ojos descubrieron el sonido incomparable de su mirada, bien sabía yo que también con ella llegaría el dolor, y sin importarme nada más, seguí sus pasos, y llegué a sitios donde jamás imaginé estar.
No hubo nadie que me aliente a seguir adelante...
Nunca nadie creyó que mi felicidad, sólo crecía cada vez que escuchaba mi nombre saliendo, como lejana esperanza, de su boca.
Quizás él tampoco confió en mi alegría... quizás nunca supo, que yo reiría eternamente si me miraba... sólo si me miraba.
Otra vez recuerdo cada sensación que sus manos despertaron en mi sangre, nuevamente llega aquella canción desde lejos y dejando la misma nostalgia...
Mis pasos se apresuraban cada tarde para verlo sonreír... y mi alma siempre llegaba cuatro segundos antes...
Lo escuchaba atentamente durante horas, estudiando cada una de sus palabras y tratando de crecer despacio a su lado.
Su preocupación por mostrarme la mejor manera de vivir, era sorprendente...
Y sus largos enojos cuando veía mis desvíos, hoy los recuerdo como su extraña manera de quererme.
Siempre pensé, si en mi vida estaba escrito encontrarlo, o fui yo simplemente quien desvió el destino. Pero estoy segura, que lo volvería a repetir.
Sé que dejarlo ir, es demostrarle mi integridad... sé que despedirme, es poder volver a encontrarlo...
Ahora sólo debo mirarlo... y con las mismas fuerzas con las que ansiaba ser querida...
Con esa misma furia con la que defendía mis sentimientos...
Con las mismas palabras con las que llegué...
Ahora solo debo mirarlo... y esperar verlo cada día más lejos...

Cenizas

La noche se astilló de estrellas
mirándome alucinada
el aire arroja odio
embellecido su rostro
con música.

Pronto nos iremos

Arcano sueño
antepasado de mi sonrisa
el mundo está demacrado
y hay candado pero no llaves
y hay pavor pero no lágrimas.

¿Qué haré conmigo?

Porque a Ti te debo lo que soy

Pero no tengo mañana

Porque a Ti te...

La noche sufre.

Alejandra Pizarnik

y qué es lo que vas a decir
voy a decir solamente algo
y qué es lo que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje
y por qué
tengo miedo

jueves, 15 de enero de 2009

Cerrado

El sonido del silencio, el humo de las ilusiones, el brillo opacado...
Los ojos saben pisotear los pasos más audaces, dejando en el fondo del barro las lágrimas más transparentes.
Detrás queda todo... por delante muy poco, demasiado poco para vislumbrar...

lunes, 5 de enero de 2009

¿Cómo saberlo?

...y uno se enamora de esas ganas de verlo por la mañana, de esas calles que se hacen largas hasta llegar al encuentro, de ese escritorio vacío que ocupa futuras miradas, de ese beso con tantas ganas de sentirlo, de cada palabra, de esas sonrisas sorpresivas, del perfume que conserva la estela, de un te quiero “fantasma”, de la mano sobre los papeles, de los mails, los mensajes, de un suspiro, y hasta de la misma filosofía.
De cada mediodía, de ese bronceado que trae una sonrisa y hasta de un empujón en medio de la multitud; de esas ganas de estar tranquilos y de ese esconderse de aquellas miradas tan atentas.
Uno se enamora de esos besos tan dulces sobre la mejilla, de esa mano en el hombro, de cada caricia, de las manos que peinan lo que el viento desordena; del silencio en el momento justo y de las ganas de decirlo todo; de cada canción y de no sentirse solo en momentos ruidosos.
Uno se enamora de cada despedida, de cada abrazo, de cada beso, de ese extrañar tan lindo y de esas buenas noches tan esperadas.
Uno se enamora de saber que al otro día puede volver a enamorarse...

-----Demasiado es poco, Te quiero Principito, tanto, tanto, tanto... 31/01/
09-----

domingo, 4 de enero de 2009

Rojizo

Humo, fuego, humo.
Mucho humo, una lagrima...
El final.

jueves, 1 de enero de 2009

Naufragio inconcluso

Este temporal a destiempo, estas rejas en las niñas
de mis ojos, esta pequeña historia de amor que
se cierra como un abanico que abierto mostraba a la
bella alucinada: la más desnuda del bosque en el
silencio musical de los abrazos.

ALEJANDRA PIZARNIK

-----...en mi barco que naufraga tus silencios y mis cansados sueños-----

Mucho más allá

¿ Y si nos vamos anticipando
de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza?

¿Y qué?
¿Y qué me das a mí,
a mí que he perdido mi nombre,
el nombre que me era dulce sustancia
en épocas remotas, cuando yo no era yo
sino una niña engañada por su sangre?

¿A qué, a qué
este deshacerme, este desangrarme,
este desplumarme, este desequilibrarme
si mi realidad retrocede
como empujada por una ametralladora
y de pronto se lanza a correr,
aunque igual la alcanzan,
hasta que cae a mis pies como un ave muerta?
Quisiera hablar de la vida.
Pues esto es la vida,
este aullido, este clavarse las uñas
en el pecho, este arrancarse
la cabellera a puñados , este escupirse
a los propios ojos, sólo por decir,
sólo por ver si se puede decir:
"¿es que yo soy? ¿verdad que sí?
¿no es verdad que yo existo
y no soy la pesadilla de una bestia?".

Y con las manos embarradas
golpeamos a las puertas del amor.
Y con la conciencia cubierta
de sucios y hermosos velos,
pedimos por Dios.
Y con las sienes restallantes
de imbécil soberbia
tomamos de la cintura a la vida
y pateamos de soslayo a la muerte.

Pues esto es lo que hacemos.
Nos anticipamos de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza.

ALEJANDRA PIZARNIK