Y siempre decimos y nos decimos... No hay que esperar... Pero la vida es en gran parte eso... Una espera...
Cuando somos niños esperamos ir a la plaza, la visita de esa persona tan querida, de quién se sienta a jugar con nosotros, el beso a la noche, que nos arropen, esperamos la salida al cine, la comida de mamá, las figuritas, los dibujitos, que termine pronto la publicidad, ansiosos esperamos el regalo de papá Noel, de cada cumpleaños, de los amiguitos, esperamos... De niños esperamos...
Y cuando estamos en la secundaria seguimos esperando, el viaje a Bariloche, el beso de esa persona imposible, la primer salida, el próximo sábado, el abrazo del mejor amigo, la oportunidad de estar solos sin mamá, el que no nos descubran... Seguimos esperando...
Y de más grandes seguimos esperando que la vida nos sorprenda, cada viernes se hace eterno, las personas se sienten lejos cuando intentamos acercarlas con nuestra espera idealizada... Esperamos el último día del mes y el primero, esperamos ese abrazo y también... momentos que esperamos que jamás lleguen, seguimos y seguimos esperando eternamente con mucho deseo de seguir esperando, porque el día que ya no esperemos, no nos habrá quedado nada...
miércoles, 28 de mayo de 2014
miércoles, 7 de mayo de 2014
Hoy
Y cuando los sueños se vuelven lejanos... y cuando da lo mismo que se cumplan o no se cumplan... es cuando te das cuenta que no eran verdaderos sueños... y al son del "que pase lo que deba ser..." tus días corren y vos, ni te preocupas por nadie siendo nuevamente... Libre!
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